Trastornos depresivos

La expectativa de sufrir una Depresión en el curso de la vida es del 10% para los hombres y del 20% para las mujeres. Dicho de otra manera, de cada 100 hombres enfermarán 2 ó 3; de cada 100 mujeres enfermarán de 5 a 10.

Una persona joven adulta puede alterarse tanto como para sentirse desvalida, sin expectativa alguna de futuro, incapaz de disfrutar de nada, sintiendo un absoluto menosprecio por sí misma, creyéndose castigada o merecedora de un castigo, sintiéndose culpable de cuanto acontece en su interior o su exterior. Deseando desaparecer en sentido figurado e incluso físico.

El cuerpo también puede dar señales que acompañen a la distorsión del pensamiento descrita. Nos referimos al cansancio, la apatía, la pérdida de apetito, las alteraciones del sueño, el desinterés sexual.

Las Depresiones presentan variaciones importantes en grados de gravedad y cronicidad.

Una Depresión puede ser parte de un trastorno grave que conocemos como Trastorno Bipolar, en el que se alternan fases de euforia intensa y fases depresivas.

Existen depresiones que afectan a la personalidad.

Las Depresiones más frecuentes se corresponden con dificultades de adaptación que conducen a esta enfermedad.

Es necesario recordar las formas peculiares que afectan a niños y adolescentes.

Es importante considerar la posibilidad del estado de ánimo no normal de la mujer embarazada y después del parto en diferentes etapas.

También sabemos que los padres y madres de pacientes pueden necesitar atención a causa de este trastorno.

Se plantea la necesidad de realizar una evaluación y diagnóstico diferencial del Trastorno, indicación del tratamiento y la intervención psicoterapéutica y psiquiátrica adecuada.